¿UN NUEVO CÓDIGO CIVIL?

Diario La Ley de 29-01-20, nº 9563.

– I – 

No creo que España necesite hoy un nuevo Código Civil. Sí pienso que se precisa una actualización y su promulgación como texto refundido uniforme, posiblemente mediante una Ley orgánica(1).

El sistema de reglas de derecho que contiene nuestro Código y que la jurisprudencia ha ido flexibilizando y acomodando a la realidad social, sigue siendo plenamente válido y vigente. Es más, sustituir dichas reglas por una regulación más prolija, le haría perder el carácter inmutable que le es consustancial, al adolecer de la imprescindible capacidad de adaptación futura. 

– II – 

Sin perjuicio de lo anterior, sí conviene actualizar algunos de sus contenidos como pudieran ser, fundamentalmente:

-La enumeración de las Fuentes del derecho, para incluir como primera de ellas nuestra Constitución(2).

-Las normas de derecho internacional privado, para adaptarlas a los últimos convenios internacionales suscritos(3), y de derecho interregional en la misma línea de fijar la preeminencia de la «professio iuris» -libre elección de la Ley aplicable al estatuto personal de cada ciudadano-. Y fijar como cláusula de cierre, que los conflictos entre personas de distintas vecindades civiles se resolverán aplicando, en defecto de pacto, la legislación civil común contenida en el Código. 

-El régimen sucesorio, para reducir el alcance de las legítimas -configurándolas como derechos de crédito-, acorde a la realidad social y a la autonomía de la voluntad del testador.

-El régimen económico del matrimonio, para hacer supletorio, en defecto de pacto, el de separación de bienes, que se estima más acorde al mundo en que vivimos.

-La teoría general del contrato, para añadir los de adhesión, siguiendo el ejemplo de la última reforma del Código francés(4), modelo del nuestro.

-La responsabilidad extracontractual, para, manteniendo la cláusula general inveterada del art. 1902, añadir también el régimen de la responsabilidad por riesgo, tomando como referencia los principios de derecho europeo(5), y la responsabilidad por hechos de las cosas(6), salvaguarda de utilidad para el desarrollo de los regímenes específicos de responsabilidad de los robots y la inteligencia automatizada.

-Los plazos de prescripción de las acciones, para hacerlos más acordes a la realidad acelerada del mundo en que vivimos, sin dejar tampoco en abandono a los perjudicados.

– III –

Sin perjuicio de un estudio más detallado, con la actualización general que se propone, el Código Civil, aprobado como Ley Orgánica reforzada, puede durar otros muchos años, pues contiene y contendrá los principios y reglas de derecho afines a nuestra comunidad social, que deben ser desarrollados, complementados e interpretados flexiblemente acorde a la realidad social de cada caso y momento, como hasta ahora se ha venido haciendo; lo cual constituye, de por sí, un éxito absoluto, que no cabe otra cosa que, prudentemente, prolongar.

 

 

(1) Art. 81.1 y 53 C.E. 

(2) Art. 9 C.E.

(3) Reglamento U.E. 650/12 de 4 de julio en materia sucesoria y Reglamento 2016/1103 de 24 de junio en materia de régimen económico matrimonial, fundamentalmente, entre otros.

(4) Orden de 10-02-2016, en vigor el 1 de octubre. Arts. 1110, 1171 y concordantes.

(5) PETL. European Group on Tort Law. Viena, 2005.

(6) Art. 1384, primero, C. Civil francés, y arts. 1354 y ss. del Anteproyecto de Reforma del mismo de fecha 22-09-05.